¿No estoy yo aquí, que soy tu madre?… 👍💞🙏😚😇🎄🙌🎄😊🌼🌟💫

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Hoy la Iglesia y toda América están de fiesta, como cada 12 de Diciembre nuestros corazones se vuelven con alegría y confianza hacia la mirada dulce de Santa María de Guadalupe, la “Madre del verdadero Dios por quien se vive”, Madre nuestra, Madre y Patrona de México, Emperatriz de América. Preparándonos para celebrar el nacimiento del Hijo de Dios en la Navidad, hoy celebramos a la Madre Inmaculada que mereció llevar en su seno a Jesús, nuestro Señor y Salvador. Este día, miles de fieles acuden ante su altar para orar, venerar o simplemente como niños sentir la ternura, amparo y el cariño maternal de La Guadalupana.

Siempre me ha impresionado la fe y devoción del pueblo mexicano hacia “la Morenita del Tepeyac” y aunque aún no he tenido el hermoso privilegio de visitarle en su Santuario, sé que María está cerca de mí y aún en la distancia la dulzura de su mirada es como amparo divino que me protege siempre y en todo lugar!…

Según la historia: Un sábado de 1531 a principios de Diciembre, un indio llamado Juan Diego, iba muy de madrugada del pueblo en que residía a la ciudad de México a asistir a sus clases de catecismo y a oír la Santa Misa. Al llegar junto al cerro llamado Tepeyac amanecía y escuchó una voz que lo llamaba por su nombre.

Él subió a la cumbre y vio a una Señora de sobrehumana belleza, cuyo vestido era brillante como el sol, la cual con palabras muy amables y atentas le dijo: “Juanito: el más pequeño de mis hijos, yo soy la siempre Virgen María, Madre del verdadero Dios, por quien se vive. Deseo vivamente que se me construya aquí un templo, para en él mostrar y prodigar todo mi amor, compasión, auxilio y defensa a todos los moradores de esta tierra y a todos los que me invoquen y en Mí confíen. Ve donde el Señor Obispo y dile que deseo un templo en este llano. Anda y pon en ello todo tu esfuerzo”.

El indio fue donde el Señor Obispo, le conto lo sucedido, el obispo oyó con admiración el relato del indio y le hizo muchas preguntas, pero al final no le creyó.

De regreso a su pueblo Juan Diego se encontró de nuevo con la Virgen María y le explicó lo ocurrido. La Virgen le pidió que al día siguiente fuera nuevamente a hablar con el obispo y le repitiera el mensaje. Esta vez el obispo, luego de oír a Juan Diego le dijo que debía ir y decirle a la Señora que le diese alguna señal que probara que era la Madre de Dios y que era su voluntad que se le construyera un templo.

De regreso, Juan Diego halló a María y le narró los hechos. La Virgen le mandó que volviese al día siguiente al mismo lugar pues allí le daría la señal. Al día siguiente Juan Diego no pudo volver al cerro pues su tío Juan Bernardino estaba muy enfermo. La madrugada del 12 de diciembre Juan Diego marchó a toda prisa para conseguir un sacerdote a su tío pues se estaba muriendo. Al llegar al lugar por donde debía encontrarse con la Señora prefirió tomar otro camino para evitarla. De pronto María salió a su encuentro y le preguntó a dónde iba.

El indio avergonzado le explicó lo que ocurría. La Virgen dijo a Juan Diego: “Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige. No se turbe tu corazón, no temas esa ni ninguna otra enfermedad o angustia. ¿Acaso no estoy yo aquí que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy tu salud? ¿No estás por ventura en mi regazo?… ” Así la Virgen con su ternura y amor, le dijo a Juan Diego que no se preocupara, que su tío no moriría y que ya estaba sano. Entonces el indio le pidió la señal que debía llevar al obispo. María le dijo que subiera a la cumbre del cerro donde halló rosas de Castilla frescas y poniéndose la tilma, cortó cuantas pudo y se las llevó al obispo.

Una vez ante Monseñor Zumarraga Juan Diego desplegó su manta, cayeron al suelo las rosas y en la tilma estaba pintada con lo que hoy se conoce como la imagen de la Virgen de Guadalupe. Viendo esto, el obispo llevó la imagen santa a la Iglesia Mayor y edificó una ermita en el lugar que había señalado el indio.

Pio X la proclamó como “Patrona de toda la América Latina”, Pio XI de todas las “Américas”, Pio XII la llamó “Emperatriz de las Américas” y Juan XXIII “La Misionera Celeste del Nuevo Mundo” y “la Madre de las Américas”.

Desde su aparición hasta el día de hoy, los milagros obtenidos por los que rezan a la Virgen de Guadalupe son extraordinarios!…

Santa María de Guadalupe, ruega por nosotros!… #AsíSea #VirgenDeGuadalupe #Guadalupe #EmperatrizDeLasAméricas #12DeDiciembre #CatólicoSoy #CatólicosDelMundo #IglesiaCatólica #CaballerosDeLaVirgen #VirgenMaría #MadreDeDios #MadreNuestra #IndioJuanDiego #SanJuanDiegoDeCuauhtlatoatzin #Tepeyac #MorenitadelTepeyac #RuegaPorNosotros #DanosProtecciónYPaz #Fe #Esperanza #Amor #GodIsGood 👍💞🙏😚👼😚👼😚👼😚😇💓😊🌼🌟💫

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