El tema de hoy 馃憠 El Pecado!… 馃檹馃挒馃檹馃尲馃専馃挮

IMG_20180122_182059_465

 

El presb铆tero Jorge Loring se帽ala en su libro: “Para Salvarte” que: “El pecado es toda acci贸n u omisi贸n voluntaria contra la ley de Dios, que consiste en decir, hacer, pensar o desear algo contra los mandamientos de la Ley de Dios o de la Iglesia, o faltar al cumplimiento del propio deber y a las obligaciones particulares!…

En sus juicios acerca de valores morales, el hombre no puede proceder seg煤n su personal arbitrio. En lo m谩s profundo de su conciencia descubre el hombre la existencia de una ley que 茅l no se dicta a s铆 mismo, pero a la cual debe obedecer… Tiene una ley escrita por Dios en su coraz贸n, en cuya obediencia consiste la dignidad humana y por la cual ser谩 juzgado personalmente.

El pecado es un misterio, y tiene un sentido profundamente religioso. Para conocerlo necesitamos la luz de la revelaci贸n cristiana. (…) El pecado escapa a la raz贸n. Ni la antropolog铆a, ni la historia, ni la psicolog铆a, ni la 茅tica, ni las ciencias sociales pueden penetrar su profundidad. Algunos dicen que Dios no es afectado por el pecado. Efectivamente, no afecta a la naturaleza divina, que es inmutable; pero s铆 afecta al 芦Coraz贸n del Padre禄 que se ve rechazado por el hijo a quien 脡l tanto ama.

Si el pecado no ofendiera a Dios ser铆a porque Dios no nos quiere. Si Dios nos ama, es l贸gico que le 芦duela禄 mi falta de amor. Lo mismo que le agradar铆a mi amor, le desagrada mi desprecio: hablo de un modo antropol贸gico.

Pero es necesario hacerlo as铆, para entendernos. Si Dios se quedara insensible ante mi amor o mi desprecio, ser铆a se帽al de que no me ama, que le soy indiferente!…

No es que el hombre haga da帽o a Dios. Pero a Dios le 芦duele禄 mi falta de amor.

La inmutabilidad de Dios no significa indiferencia. La inmutabilidad se refiere a la esfera ontol贸gica, pero no a la afectiva. Dios no es un pe帽asco: es un coraz贸n. El Dios del Evangelio es Padre. La Filosof铆a no puede cambiar la Revelaci贸n.

Es un misterio c贸mo el pecado del hombre puede afectar a Dios. Pero el hecho de que el pecado afecta a Dios es un dato b铆blico!…

La Biblia expresa la ofensa a Dios del pecado con la imagen del adulterio.

El pecado es ante todo ofensa a Dios.
El pecado ofende a Dios por lo que supone de rebeli贸n!…

David, arrepentido de su pecado, exclamaba: 芦Contra Ti pequ茅, Se帽or禄.

El pecado es un no deliberado dado al amor redentor de Cristo, y esta negativa lastima a Cristo!…

Hay hechos que tienen un significado importante.
Por eso P铆o XI se neg贸 a pagar al Estado Italiano una lira al a帽o de contribuci贸n, pues eso supon铆a que el Estado Vaticano no era independiente.

La Iglesia ha condenado la opini贸n de quienes sosten铆an que puede darse un pecado puramente filos贸fico, que ser铆a una falta contra la recta raz贸n sin ser ofensa de Dios.

La Iglesia ha condenado la idea de que pueda existir un pecado meramente racional o filos贸fico, que no mereciera castigo de Dios.

El pecado est谩 en la no aceptaci贸n de la voluntad de Dios, m谩s que en la transgresi贸n material de la ley.

Por eso, puede haber pecado sin transgresi贸n material de la ley si existe el NO a Dios en la intenci贸n; mientras que puede haber transgresi贸n de la ley sin pecado, si no se ha dado el NO a Dios voluntariamente.

El pecado no es algo que nos cae inesperadamente, como un rayo en medio del campo. El pecado se va fraguando, poco a poco, dentro de nosotros mismos.

Las repetidas infidelidades a Dios, los apegos desordenados consentidos, el irresponsable descuido de las cautelas, van preparando la ca铆da.

La moral no consiste en el cumplimiento mec谩nico de una serie de preceptos, sino en nuestra respuesta cordial a la llamada de Dios que se traduce en una actitud fundamental en el servicio de Dios.

La opci贸n fundamental es la orientaci贸n permanente de la voluntad hacia un fin.

Esta actitud debe explicitarse en el fiel cumplimiento de los preceptos, no de modo rutinario, sino vivificado por el dinamismo que el Esp铆ritu imprime en nuestros corazones.

La opci贸n fundamental no consiste en liberarse del cumplimiento de determinadas normas o preceptos, sino muy al contrario, en hacer una llamada a la interiorizaci贸n y profundizaci贸n de la vida de cada cristiano.

La opci贸n fundamental por Dios consiste en colocar a Dios en el centro de la vida.

Concebirle como el Valor Supremo hacia el cual se orientan todas las tendencias, y en funci贸n del cual se jerarquizan las m煤ltiples elecciones de cada d铆a.

La opci贸n fundamental es una decisi贸n libre, que brota del n煤cleo central de la persona, una elecci贸n plena a favor o en contra de Dios, que condiciona los actos subsiguientes, y es de tal densidad que abarca la totalidad de la persona, dando sentido y orientaci贸n a su vida entera.

Es claro que las actitudes determinan nuestro comportamiento moral de forma positiva o negativa.

Las actitudes son predisposiciones estables o formas habituales de pensar, sentir y actuar en consonancia con nuestros valores. Son, por tanto, consecuencia de nuestras convicciones o creencias m谩s firmes y razonadas de que algo 芦vale禄 y da sentido y contenido a nuestra vida. Constituyen el sistema fundamental por el que orientamos y definimos nuestras relaciones y conductas con el medio en que vivimos.

Evidentemente que en el hombre tienen m谩s valor las actitudes que los actos. Hay actos que expresan m谩s bien la periferia del ser y no el ser mismo del hombre.

Los actos verdaderamente valiosos son los que proceden de actitudes conscientemente arraigadas.

Se ve claramente que, aunque la actitud sea lo que define aut茅nticamente al ser moral del hombre, los actos tienen tambi茅n su importancia, porque, repetidos, conscientes y libres van camino de convertirse en actitud!…

Incluso podemos decir que hay actos de tal trascendencia que, si se realizan responsablemente y sin atenuantes posibles, son el exponente de una actitud interna.

As铆 mismo la opci贸n fundamental puede ser radicalmente modificada por actos particulares!…

No es sincera una opci贸n fundamental por Dios, si despu茅s esto no se confirma con actos concretos. Los actos son la manifestaci贸n de nuestra opci贸n.

Si la opci贸n fundamental no va acompa帽ada de actos singulares buenos, se ha de concluir que la tal opci贸n se reduce a buenas intenciones.

Es en las acciones particulares donde la opci贸n fundamental de servir a Dios se puede vivir de verdad. (…) La ruptura de la opci贸n fundamental no es s贸lo por apostas铆a!…

Lo que s铆 parece cierto es que la actitud no cambia en un momento.

Los cambios vitales en el hombre son algo paulatino.
El pecado mortal que separa al hombre definitivamente de Dios es la consecuencia final de una temporada de laxitud moral.

Por eso decimos que el pecado venial dispone para el mortal.

Algunos opinan que al final de la vida, Dios dar谩 a todos la oportunidad de pedir perd贸n de sus pecados; pero esta posibilidad de la opci贸n final no tiene ning煤n fundamento en la Biblia. Por eso es rechazada por te贸logos de categor铆a internacional como Ratzinger, Rahner, Pozo, Alfaro, Ruiz de la Pe帽a, etc.

Hay, adem谩s otros pecados llamados pecados de omisi贸n: 芦los pecados cometidos por los que no hicieron ning煤n mal…, m谩s que el mal de no atreverse a hacer el bien, que estaba a su alcance!…

Jesucristo condena al infierno a los que dejaron de hacer el bien: 芦Lo que con 茅stos no hicisteis禄. A veces hay obligaci贸n de hacer el bien, y el no hacerlo es pecado de omisi贸n.

El divorcio entre la fe y la vida diaria de muchos debe ser considerado como uno de los m谩s graves errores de nuestra 茅poca!…

Hoy es muy usual en algunos ambientes hablar de pecado social.

Pero el pecado, en sentido verdadero y propio, es siempre un acto de la persona.

Una sociedad no es de suyo sujeto de actos morales.

Lo cierto es que el pecado de cada uno repercute en cierta manera en los dem谩s.

Pero en el fondo de toda situaci贸n de pecado hallamos siempre personas pecadoras.

Las estructuras de pecado se deben a los pecados de los hombres.

Todo pecado es un ultraje a Dios. (…) En un sentido propio y verdadero tan s贸lo son pecado los actos que de forma consciente y voluntaria van contra la ley de Dios. (…) Por eso, precisamente, el hombre es la 煤nica creatura que puede ser pecadora entre los seres que componen la creaci贸n visible.

Aunque es cierto que pecados personales generalizados crean un ambiente de pecado, no se puede diluir la responsabilidad personal en culpabilidades colectivas an贸nimas.

Hay que sentirse responsables de nuestros pecados que deterioran el ambiente. Hausherr, Profesor del Instituto Oriental de Roma, public贸 un libro titulado Le Penthos en el que habla del influjo de algunos pecados en el medio ambiente espiritual del Cuerpo M铆stico de Cristo!…”. (Fuente: #CatholicNet) #ElPecado #TiempoDeReflexi贸nYCorrecci贸n #BienCom煤n #Crecimiento #Superaci贸n #Trascendencia #Evoluci贸n #Evangelizaci贸n2.0 #ResponsabilidadSocial #VienenMejoresTiempos #NuevosTerrenos #LaVirgencitaYDiosUnoYTrinoSonBuenos 馃憤馃挒馃檹鉀煔ヰ煋凁煋勷煔ヰ煒氿煈拣煒氿煈拣煒氿煈拣煒氿煒囸煈夝煈湆馃挀馃槉馃尲

Los comentarios est谩n cerrados